Pasó mi mala racha. Todo empieza a marchar bien. Muchas sonrisas, buenas notas, agudas, graves, numéricas, musicales... Y lo que de repente se ha convertido en un punto de apoyo muy, muy importante empieza a bajar y a bajar... Se hunde y yo no puedo hacer nada para evitarlo, no tengo la oportunidad, ni la solución.
Su sonrisa es lo que me ha sacado adelante en una simple cena y ahora está borrada. Empezaré poco a dibujarla aunque me hagan falta horas y un buen lápiz.
Es un proceso lento, eso de empezar por el boceto con sus cantidades de borrones y vuelta a empezar pero se acaba consiguiendo y queda perfecto, con su repaso con permanente para que aunque vuelva a haber imperfecciones e intentos de borrar por culpa de la lluvia y el paso del tiempo, se pueda repasarse sin más problema que una cena, una sonrisa y un buen abrazo.
Nami!
jueves, 10 de noviembre de 2011
domingo, 6 de noviembre de 2011
Es mucho tiempo.
Un descanso para asimilar las nuevas emociones, sólo una semana. Una semana sin hablar(nos), no es tanto. ¿Qué no es tanto? El fin de semana lo he pasado bien pero ya me estoy embajonando. Venga, que sí, por ti, por mi, por nosotros, voy a conseguirlo. Pero es que... Necesito saber de ti. Miro tu perfil una y otra vez buscando no sé el qué. Buscándote. Y de repente, un soplo de tu olor acude a mi mente y me hace estremecer. Llevo quince días sin tenerte y eso sí que es mucho tiempo para lo que yo estoy dispuesta a aguantar. Aprovecha estos cinco días porque voy a devorarte.
No hay mal que por bien no venga.
Nami!
No hay mal que por bien no venga.
Nami!
miércoles, 19 de octubre de 2011
Hacia abajo
Me estoy haciendo a la idea de que no lo voy a conseguir, por lo menos, no por ahora. Llevo siete berrinches y aún no me creo que no vaya a ir. Sigo preguntándome hora tras hora, minuto a minuto, a cada instante el porqué. No logro entenderlo. No quiero entenderlo.
Cuando había conseguido callar a mi nostalgia, burlar a la distancia, reírme del paso del tiempo... Me hundo. Más y más, por ambos lados y no veo fondo.
Mis pensamientos se pierden donde no "he perdido nada". Mi meta ha cambiado, se ha anticipado: Volver.
Nami!
Cuando había conseguido callar a mi nostalgia, burlar a la distancia, reírme del paso del tiempo... Me hundo. Más y más, por ambos lados y no veo fondo.
Mis pensamientos se pierden donde no "he perdido nada". Mi meta ha cambiado, se ha anticipado: Volver.
Nami!
martes, 18 de octubre de 2011
Cuesta.
Estoy haciendo un rompe-cabezas muy grande. Enorme. Y lo estoy consiguiendo, poco a poco van encajando, aún así, mis días de desesperación y frustración vienen y van. Hoy, permanece aquí, conmigo y no se quiere ir. No consigo encajar un trozo de mi rompe-cabezas pese a que los dibujos están perfectamente señalados pero, no encaja. ¿Por qué no encaja? Falta una pieza, me faltas tú, estás al otro lado de la mesa y no me puedo levantar. Me tienen atada de manos y pies. Iré haciendo otro trozo hasta que me desate, no te muevas, espérame. No voy a dejar que lo que ya tengo montado se me desmorone.
Nami!
Nami!
domingo, 16 de octubre de 2011
miércoles, 5 de octubre de 2011
Obviamente, no puedo volver del todo sin escribirte a ti: pequeña y desconsolada distancia, gran y agónica hija de puta.
Sigo sintiendo como pasan los meses, los días, las horas, los minutos, segundos y hasta milésimas. Sigue pasando el tiempo y yo sigo sin verte, sin tenerte, ni rozarte.
Lo que más me duele es que he dejado de soñar. No me malinterpretéis, tengo muy claro que iré y además lo antes posible pero, no sé, ya no me acuesto y sueño con verla, con tenerla, ni con rozarla. Tengo asumido que hay muchos kilómetros que nos separan y eso no va a cambiar. No va a quebrarse la tierra y volverse a unir por Jaén y Badajoz, tragándose a todo lo que hay en medio. Si pudiese pasar, tampoco procede.
Y es que la tengo siempre presente, no pasa un día, ni siquiera una hora que no la nombre o no me acuerde de ella. No pasa un instante que la olvide, ni un segundo que no la desée aquí, conmigo.
Ayer, hablaba de que la dependencia no es buena. Hoy, digo que a veces es inevitable.
Hoy, digo que me hundo si no estás a mi lado, luego, diré que no es para tanto y, en algún momento del mañana, te abrazaré y diré: que sí, que si que lo era.
Distancia, vete. Lárgate.
Déjame vivir con ella a diario, déjame sentirla cada mañana.
Déjame que mi apoyo se haga físico y que no me caiga cada vez que sueño con estrujarla.
Déjame. Déjanos.
Nami!
Sigo sintiendo como pasan los meses, los días, las horas, los minutos, segundos y hasta milésimas. Sigue pasando el tiempo y yo sigo sin verte, sin tenerte, ni rozarte.
Lo que más me duele es que he dejado de soñar. No me malinterpretéis, tengo muy claro que iré y además lo antes posible pero, no sé, ya no me acuesto y sueño con verla, con tenerla, ni con rozarla. Tengo asumido que hay muchos kilómetros que nos separan y eso no va a cambiar. No va a quebrarse la tierra y volverse a unir por Jaén y Badajoz, tragándose a todo lo que hay en medio. Si pudiese pasar, tampoco procede.
Y es que la tengo siempre presente, no pasa un día, ni siquiera una hora que no la nombre o no me acuerde de ella. No pasa un instante que la olvide, ni un segundo que no la desée aquí, conmigo.
Ayer, hablaba de que la dependencia no es buena. Hoy, digo que a veces es inevitable.
Hoy, digo que me hundo si no estás a mi lado, luego, diré que no es para tanto y, en algún momento del mañana, te abrazaré y diré: que sí, que si que lo era.
Distancia, vete. Lárgate.
Déjame vivir con ella a diario, déjame sentirla cada mañana.
Déjame que mi apoyo se haga físico y que no me caiga cada vez que sueño con estrujarla.
Déjame. Déjanos.
Nami!
domingo, 2 de octubre de 2011
Compaginar alma y mente.
El miedo a desaparecido por completo. Se ha dejado avasallar por una tranquilidad plena por todos los costados. En realidad, estaba rodeado, no podía escapar y sin hacer ruido, se fue convirtiendo al otro bando recibiendo el nombre de prudencia, seguridad y valentía para hablar.
Me sorprendo hablando a mi misma, tranquilizando y alentando a otra persona para apaciguar su miedo. El que debería tener yo.
Me sorprendo con una confianza que creía inexistente y una seguridad que creía olvidada con el paso de los años.
Me gusta. Me encanta mi nueva forma de vivir, mi vida.
Me gustas. Me encantas tú y pocas cosas harán que consigas despegarme pues, he luchado para conseguirte y parte de mi felicidad ha corrido por tu cuenta.
Nami!
Me sorprendo hablando a mi misma, tranquilizando y alentando a otra persona para apaciguar su miedo. El que debería tener yo.
Me sorprendo con una confianza que creía inexistente y una seguridad que creía olvidada con el paso de los años.
Me gusta. Me encanta mi nueva forma de vivir, mi vida.
Me gustas. Me encantas tú y pocas cosas harán que consigas despegarme pues, he luchado para conseguirte y parte de mi felicidad ha corrido por tu cuenta.
Nami!
viernes, 30 de septiembre de 2011
1
Siento como el tiempo pasa, como cada día tengo más cerca mi sueño, como afronto los problemas de forma diferente con el paso del tiempo... como paso de los problemas.
Me siento, necesito descansar, necesito asimilar cada minuto de mi vida y los cambios de esta. Miro a mi hermana y como crece, como creía que no lo hacía.
Cada día tengo más ganas de estar con mis abuelos, con mi familia. Quiero salir más, puedo salir más. Debo salir menos, tengo que estudiar.
Me roza la brisa fría de por la mañana. Las casas aun roncan, aún no ha salido el sol, las calles no están puestas. Las tiendas aún no han empezado a despertarse y yo, ando calle adelante camino del instituto. Voy más dormida que despierta, con los ojos achinados y mi cuerpo camina automáticamente sin prácticamente saber a donde va. Solo va.
A medida que avanzo la calle, veo a más gente despertándose y saliendo de casa para ir a trabajar. Por lo menos tienen trabajo. Al menos, tienen para comer.
Nami!
Me siento, necesito descansar, necesito asimilar cada minuto de mi vida y los cambios de esta. Miro a mi hermana y como crece, como creía que no lo hacía.
Cada día tengo más ganas de estar con mis abuelos, con mi familia. Quiero salir más, puedo salir más. Debo salir menos, tengo que estudiar.
Me roza la brisa fría de por la mañana. Las casas aun roncan, aún no ha salido el sol, las calles no están puestas. Las tiendas aún no han empezado a despertarse y yo, ando calle adelante camino del instituto. Voy más dormida que despierta, con los ojos achinados y mi cuerpo camina automáticamente sin prácticamente saber a donde va. Solo va.
A medida que avanzo la calle, veo a más gente despertándose y saliendo de casa para ir a trabajar. Por lo menos tienen trabajo. Al menos, tienen para comer.
Nami!
jueves, 29 de septiembre de 2011
Estamos de vuelta.
Hace mucho que no escribo aquí, lo reconozco, lo he dejado bastante olvidad y pido disculpas, vuelvo a la carga. Ha pasado mucho tiempo, un verano entero, incluso un poco más y obviamente, tengo mucho que contar, mucho de lo que vomitar, mucho que añorar, que desear y de lo que soñar. Voy a intentar hacer un popurri, no sé que puede salir de aquí así que por favor, no me lo tengáis mucho en cuenta si sale mal. (Si sale bien si).
Como decía lo tenía abandonado, algo me quitaba las ganas de escribir cuando intentaba ponerme al lío, el cuerpo me decía que le diese vacaciones a las palabras. Un descanso al mundo pero eso, esprácticamente imposible.
Ya me he "asentado" a la rutina laboral, cada día que pasa veo más cerca mi meta, mi sueño, mi vida. Siento la necesidad de aprender más, de estudiar más, de curiosear, saber, vivir.
Soy feliz, las cosas me van muy bien en general y, sin general también. He empezado los estudios con ganas por ambas partes y el cambio de instituto me ha sentado genial.
Al igual que la felicidad, un sentimiento que siempre me ha dado miedo nombrar también crece. Con él la confianza y la dependencia (sí, duele decirlo pero es así) a la persona que está porque existen esos sentimientos o esos sentimientos existen porque está esa persona. Eso hace que mi felicidad aumente y mi felicidad aumenta porque los otros sentimientos aumentan y esos sentimientos aumentan porque la felicidad aumenta... O lo que es lo mismo: y vicebersa.
Cada día necesito más a esa personilla que vive allí, en el lejío y echo más de menos su llanto feliz y silencioso, su sonrisa desmesurada y a carcajadas, su mirada tranquilizante y necesaria... Ya queda menos. Aunque sea una lirona y le cueste el mero hecho de respirar, lo que hace que apenas podamos hablar me consuela saber que mis propósitos empezarán a cumplirse en el primer puente.
Tengo muchos propósitos este curso, muchos a partir de este curso y pienso cumplirlos.
Vivo tranquila dentro de mi mundo de estrés. Las dificultades son mayores y las afronto mejor.
El mundo cada día me da más asco y todo va a acabar muy mal pero nunca se pierde la esperanza de "después de la tormenta siempre viene la calma" sino, ¿qué nos quedaría ya?
He crecido interiormente (de altura espero que no), puedo notar el cambio de los quince a los dieciseis aunque aun me quede muchísimo por delante. Estoy contenta conmigo misma, estoy contenta con mi vida.
Creo sinceramente, que necesitaba volver a la escritura, espero que pueda ofreceros lo mejor de mi alma este curso, lo mejor de mis ojos.
Nami!
Como decía lo tenía abandonado, algo me quitaba las ganas de escribir cuando intentaba ponerme al lío, el cuerpo me decía que le diese vacaciones a las palabras. Un descanso al mundo pero eso, es
Ya me he "asentado" a la rutina laboral, cada día que pasa veo más cerca mi meta, mi sueño, mi vida. Siento la necesidad de aprender más, de estudiar más, de curiosear, saber, vivir.
Soy feliz, las cosas me van muy bien en general y, sin general también. He empezado los estudios con ganas por ambas partes y el cambio de instituto me ha sentado genial.
Al igual que la felicidad, un sentimiento que siempre me ha dado miedo nombrar también crece. Con él la confianza y la dependencia (sí, duele decirlo pero es así) a la persona que está porque existen esos sentimientos o esos sentimientos existen porque está esa persona. Eso hace que mi felicidad aumente y mi felicidad aumenta porque los otros sentimientos aumentan y esos sentimientos aumentan porque la felicidad aumenta... O lo que es lo mismo: y vicebersa.
Cada día necesito más a esa personilla que vive allí, en el lejío y echo más de menos su llanto feliz y silencioso, su sonrisa desmesurada y a carcajadas, su mirada tranquilizante y necesaria... Ya queda menos. Aunque sea una lirona y le cueste el mero hecho de respirar, lo que hace que apenas podamos hablar me consuela saber que mis propósitos empezarán a cumplirse en el primer puente.
Tengo muchos propósitos este curso, muchos a partir de este curso y pienso cumplirlos.
Vivo tranquila dentro de mi mundo de estrés. Las dificultades son mayores y las afronto mejor.
El mundo cada día me da más asco y todo va a acabar muy mal pero nunca se pierde la esperanza de "después de la tormenta siempre viene la calma" sino, ¿qué nos quedaría ya?
He crecido interiormente (de altura espero que no), puedo notar el cambio de los quince a los dieciseis aunque aun me quede muchísimo por delante. Estoy contenta conmigo misma, estoy contenta con mi vida.
Creo sinceramente, que necesitaba volver a la escritura, espero que pueda ofreceros lo mejor de mi alma este curso, lo mejor de mis ojos.
Nami!
lunes, 19 de septiembre de 2011
Sunrise
Sunrise
Sunrise
Looks like morning in your eyes
But the clock's held 9:15 for hours
Sunrise
Sunrise
Couldn't tempt us if it tried
Cuz the afternoon's already come and gone
And I said
Hooo, hooo, hooo
To you
Surprise
Surprise
Couldn't find it in your eyes
But I'm sure it's written all over my face
Surprise
Surprise
Never something I could hide
When I see we made it through another day
Then I say
Hooo, hooo, hooo
To you
And now the night
Will throw its cover down, ooo, on me again
Ooh, and if I'm right
It's the only way to bring me back
Habrá que aprovechar los días en el que la vida te sonríe y sonreír tú más fuerte, ¿no?
Ha llegado el momento, a sonreír. Siempre.
Sunrise
Looks like morning in your eyes
But the clock's held 9:15 for hours
Sunrise
Sunrise
Couldn't tempt us if it tried
Cuz the afternoon's already come and gone
And I said
Hooo, hooo, hooo
To you
Surprise
Surprise
Couldn't find it in your eyes
But I'm sure it's written all over my face
Surprise
Surprise
Never something I could hide
When I see we made it through another day
Then I say
Hooo, hooo, hooo
To you
And now the night
Will throw its cover down, ooo, on me again
Ooh, and if I'm right
It's the only way to bring me back
Habrá que aprovechar los días en el que la vida te sonríe y sonreír tú más fuerte, ¿no?
Ha llegado el momento, a sonreír. Siempre.
jueves, 7 de julio de 2011
Simple pero con fondo.
Puedo sentirte, estás siempre presente. Estás más cerca que gente a la que veo todos los días y solamente tú has conseguido esa conexión conmigo. Es tan grande, que los kilómetros no se notan. No más de lo que me gustaría tener un contacto carnal, un abrazo.
Hay algo que si ha cambiado: la necesidad de escucharte a diario, la añoranza tan grande de no poder verte, los deseos y sueños repetidos de estar a tu lado... Ahora ya no lo necesito, lo quiero; lo añoro, pero a más largo plazo; ya no lo sueño, lo recuerdo; no lo deseo, lo imagino.
Hace un curso y pico que no te veo, y en realidad, el contacto ha sido menor pero el día a día sabiendo tu apoyo constante de fondo, ha hecho que el tiempo se pase rápido y se me hace que la última vez que te vi fue hace un par de meses, aunque en el fondo, desee verte como si llevara sin hacerlo años.
Sonrío al decir que eres muy necesaria en mi vida.
Me enorgullece decir que lo hemos conseguido pese a la distancia y, que ahora, pocas cosas pueden hacerme cambiar de opinión.
Nami!
Hay algo que si ha cambiado: la necesidad de escucharte a diario, la añoranza tan grande de no poder verte, los deseos y sueños repetidos de estar a tu lado... Ahora ya no lo necesito, lo quiero; lo añoro, pero a más largo plazo; ya no lo sueño, lo recuerdo; no lo deseo, lo imagino.
Hace un curso y pico que no te veo, y en realidad, el contacto ha sido menor pero el día a día sabiendo tu apoyo constante de fondo, ha hecho que el tiempo se pase rápido y se me hace que la última vez que te vi fue hace un par de meses, aunque en el fondo, desee verte como si llevara sin hacerlo años.
Sonrío al decir que eres muy necesaria en mi vida.
Me enorgullece decir que lo hemos conseguido pese a la distancia y, que ahora, pocas cosas pueden hacerme cambiar de opinión.
No se me ocurre ninguna.
Nami!
sábado, 2 de julio de 2011
Crisis de palabras.
Estoy en crisis. Pero no la crisis de la que todo el mundo habla, no. Digo una crisis de verdad. Estoy en crisis de palabras.
Hace demasiado tiempo que no sé qué escribir, que no sé que decir, que no sé qué pensar.
Hace demasiado tiempo que tengo sobre qué escribir, pensar y decir pero no sé porqué será, si será por miedo, falta de ganas o falta de palabras que ni me planteo el hacerlo.
Hace demasiado tiempo que se me pasan cosas que podría escribir, incluso me apetece en el momento pero me planto delante de esto, del blog y o bien se me quitan, o bien se me olvida.
Parece que estoy muy triste, que la cosa que ni escribo, pienso, ni digo es horrible pero no, simplemente, estoy en crisis de pensamientos, palabras. Crisis, sin más.
Nami!
Hace demasiado tiempo que no sé qué escribir, que no sé que decir, que no sé qué pensar.
Hace demasiado tiempo que tengo sobre qué escribir, pensar y decir pero no sé porqué será, si será por miedo, falta de ganas o falta de palabras que ni me planteo el hacerlo.
Hace demasiado tiempo que se me pasan cosas que podría escribir, incluso me apetece en el momento pero me planto delante de esto, del blog y o bien se me quitan, o bien se me olvida.
Parece que estoy muy triste, que la cosa que ni escribo, pienso, ni digo es horrible pero no, simplemente, estoy en crisis de pensamientos, palabras. Crisis, sin más.
Nami!
domingo, 12 de junio de 2011
Sus arenas.
Hace tiempo que no escribo. Hace tiempo que no tengo un rato para poder abrir el blog e improvisar. Hace tiempo que no tengo tiempo para nada.
Hoy he decidido tener un momento, aunque sea haciendo mil cosas a la vez, pero yo creo, que ya se me ha olvidado.
Voy andando o intentando andar pero me doy cuenta que algo me hunde entre versos, entre renglones, las arenas movedizas me han atrapado entre sus palabras. Llevo mucho tiempo pasando por este mismo camino, he visto muchos cambios, lo he visto crecer, menguar. Lo he visto en un día soleado, en tormenta, en lluvia... Ha pasado el suficiente tiempo como para poder verlo de miles de formas diferentes pero precisamente por eso, nunca pensé que podía atraparme. Nunca pensé que me fuese hundiendo poco a poco en cada frase, palabra o letra.
Puedo ver en su paisaje restos de mi, sí, restos de mi. De mi día a día, de mi vida. Lo veo reflejado como unos granitos de arena más y me rio.
Me rio a carcajadas al ver como ha crecido, al ver como ha cambiado, al ver que estoy aquí, escribiendo mientras me sumerjo en sus arenas.
No tengo miedo pues sé que saldré ilesa.
No tengo frío pese a la humedad, pues sé que su cariño me arropa.
No tengo calor, pues su risa me sopla una brisa agradable que refresca mi día a día estresante.
Tampoco me da pena que haya crecido tanto, que vea cosas mías en él, ni mucho menos, me da pena que sus arenas movedizas me atrapen, pues eso significa que está preparado para seguir el camino solo. Su camino.
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