El sol en la piel,
cruzando el río,
sonrisa de idiota,
agarradas de la mano,
una lagrimilla en el ojo,
brisa tenue,
alegría, plenitud... Necesidad.
Nami!
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miércoles, 23 de mayo de 2012
jueves, 1 de marzo de 2012
Pesimismo por aquí, pesimismo por allá
Me duele la barriga, me sangran las comisuras de los labios, se me carga el antebrazo, me cuesta hora y media conciliar el sueño, tengo sueño interrumpido y con pesadillas, intento a diario acostarme a las once pero me pongo hacer cosas y me acabo metiendo en la cama a la una, creía que tendría las mañanas un poco más libres pero no me da tiempo ni a desayunar, estoy muy cansada pero siento y sé que ahora no es el momento de parar y no veo cuándo será, siento que no avanzo que el tiempo que invierto en algo parece que no sirve para nada, me duele la cabeza, hay días que rompo a llorar sin saber exactamente porqué, me duele la espalda...
No es tiempo de quejarse, no es tiempo de explotar... No hay tiempo de quejarse, no hay tiempo de explotar. Gritaría, pero no puedo permitirme quedarme sin voz.
Nami!
No es tiempo de quejarse, no es tiempo de explotar... No hay tiempo de quejarse, no hay tiempo de explotar. Gritaría, pero no puedo permitirme quedarme sin voz.
Nami!
domingo, 26 de febrero de 2012
Esas pequeñas pero grandes cosas que aparecen de repente.
Llega una niña, una más y sin saber muy bien porqué, se cuela en tu vida, en tus espinas clavadas y consigue que una que está bien metida y ya crees que no la vas a sacar, tira fuerte, la deja por la mitad, vuelve a tirar de ella, al tiempo y, ya, solo el intento de rozarla yo misma, la saca, además, sin cicatriz. No sangro. Sonrío. Esa niña ha conseguido darle el tirón para que yo, me atreva a rozarla y que esa espina, me cuente porqué estaba ahí clavada, sin moverse, después de todo un año.
Era una espina con historia, la que más pasaba desapercibida a el mundo, pero la que más dolía, sólo que era un dolor constante al que me había acostumbrado, a veces pinchaba fuerte pero, normalmente, era un pinchazo tenue que con el paso del tiempo, verla ya no me provocaba siquiera las ganas de sacarla.
Y, ahora, el cierre de la historia con un abrazo bien deseado hace que esa herida, ya casi ausente, sea el inicio de una (re)amistad. Otro comienzo que parte de un comienzo.
Lo que debía hacer.
Nami!
jueves, 5 de enero de 2012
Poco a poco sigue aclarando
Todo parecía muy oscuro al principio, fue aclarando, de vez en cuando oscurece aunque él sigue a mi lado y, poco a poco, aclara lo que oscureció.
Mientras, varios botes de aguarrás, a los que llamo amigos, cada vez se definen más, y frotan que te cagas. Unos son constantes, expulsan un chorrillo de aguarrás cada día, sin importarles que me esté dando cuenta o no. Otros desde la distancia, son capaces de dejar limpio un buen cacho con la telepatía. Y, unos cuantos más, echan chorros enormes de vez en vez, de higos a brevas.
Hay un bote, especialmente constante, que lleva siéndolo mucho tiempo y yo empiezo a darme cuenta ahora. Su marca es Lucía, y os prometo que no lo han hecho los niños de china, su chorro es fino y dulce, alegre, reconfortante. Disponible antes de que yo le pida su disponibilidad. Necesario.
Y ahora, después de no sé cuántos años, comprobando que no se gasta, pienso mimarlo hasta su última gota, siendo yo también otro bote, que contribuirá a que con la alegría que limpia los borrones en los ánimos de quienes le rodean no se gaste nunca.
Nami!
lunes, 19 de diciembre de 2011
Peu à peu.
Y, sólo el agua, velas y música pueden calmar mi espíritu que no sabe muy bien como sentirse.
Debate, el pobre, entre lo bueno futuro que es malo para el presente y lo bueno presente que quizá, sea malo para el futuro. Las dudas no le hacen ni pizca de gracia, sumadas al agotamiento físico de un lunes un tanto especial y el agotamiento psíquico del último lunes del trimestre hace, que se derrumbe y sólo una buena ducha pueda calmarlo un poco.
Como ya nos conocemos, acreciento ese punto a favor con unas llamas. Fuego. Ese fenómeno controlado que calienta hasta el recoveco más profundo de mi alma.
Por supuesto, la esencia de todo es mi vida, es por lo que estoy agotada y por lo que sigo viva, por lo que me estreso, por lo que sigo adelante... Esa brisa alentadora que me dice que todo tiene su ethos y es ella quien se encarga de proporcionarlo.
He de reconocer que no necesito mucho para ser feliz, pero cuando no lo tengo, solo estas tres cosas, perfectamente combinadas me hacen ver las cosas de otra manera, de otro color, desde otro punto de vista.
Nami!
Debate, el pobre, entre lo bueno futuro que es malo para el presente y lo bueno presente que quizá, sea malo para el futuro. Las dudas no le hacen ni pizca de gracia, sumadas al agotamiento físico de un lunes un tanto especial y el agotamiento psíquico del último lunes del trimestre hace, que se derrumbe y sólo una buena ducha pueda calmarlo un poco.
Como ya nos conocemos, acreciento ese punto a favor con unas llamas. Fuego. Ese fenómeno controlado que calienta hasta el recoveco más profundo de mi alma.
Por supuesto, la esencia de todo es mi vida, es por lo que estoy agotada y por lo que sigo viva, por lo que me estreso, por lo que sigo adelante... Esa brisa alentadora que me dice que todo tiene su ethos y es ella quien se encarga de proporcionarlo.
He de reconocer que no necesito mucho para ser feliz, pero cuando no lo tengo, solo estas tres cosas, perfectamente combinadas me hacen ver las cosas de otra manera, de otro color, desde otro punto de vista.
Nami!
Conciertos
Dar de ti hasta el último suspiro, la última bocanada de aire, la última nota... Un examen donde se disfruta y el jurado es el público, la nota los aplausos y tú misma.
Es una entrega total al público en cuerpo, alma y mente. Es demostrarles a ellos, a los que te escuchan, a los que te sienten de qué estáis hechos tú y tu música, tú y tu vida, tú.
Te fusionas por unos minutos con lo único y en el instante que te pertenece, que sale de tus adentros y se proyecta aquí y más allá. Cada nota o silencio es importante, es necesaria.
Y, entonces, cuando sientes que vas a caer, te apoyas en la tónica, sucediéndola los segundos de suspensión hasta que la relajación de tu cuerpo da por concluida la obra.
Los segundos siguientes permaneces ausente, con una sonrisa de oreja a oreja, habiendo sentido quizá las mejores sensaciones mientras hacías que la música fluyera por tu cuerpo. En seguida, te entregas al público y agradeces que te escuchen, aplaudan, entiendan... Que te sientan.
Quizá, después de ti vayan varios artistas más que harán que el público se centre en diversas melodías y la tuya deje de ser el primer plano. Tú, por supuesto, disfrutas del resto y observas al intérprete que ahora, está sintiendo lo que tú sentías un rato antes pero diferente.
En ti, en tus venas, sigue fluyendo la subida de adrenalina que te da cantar ante un número de personas, la melodía que interpretaste y la sensación que ella te deja.
Cada vez que interpretas algo, dónde sea, delante de quién sea o sola, sientes como creces o quizá mengua, dependiendo de la melodía y lo que te produzca pero siempre te saca adelante y da igual dónde te atasques. Te saca.
Es una entrega total al público en cuerpo, alma y mente. Es demostrarles a ellos, a los que te escuchan, a los que te sienten de qué estáis hechos tú y tu música, tú y tu vida, tú.
Te fusionas por unos minutos con lo único y en el instante que te pertenece, que sale de tus adentros y se proyecta aquí y más allá. Cada nota o silencio es importante, es necesaria.
Y, entonces, cuando sientes que vas a caer, te apoyas en la tónica, sucediéndola los segundos de suspensión hasta que la relajación de tu cuerpo da por concluida la obra.
Los segundos siguientes permaneces ausente, con una sonrisa de oreja a oreja, habiendo sentido quizá las mejores sensaciones mientras hacías que la música fluyera por tu cuerpo. En seguida, te entregas al público y agradeces que te escuchen, aplaudan, entiendan... Que te sientan.
Quizá, después de ti vayan varios artistas más que harán que el público se centre en diversas melodías y la tuya deje de ser el primer plano. Tú, por supuesto, disfrutas del resto y observas al intérprete que ahora, está sintiendo lo que tú sentías un rato antes pero diferente.
En ti, en tus venas, sigue fluyendo la subida de adrenalina que te da cantar ante un número de personas, la melodía que interpretaste y la sensación que ella te deja.
Cada vez que interpretas algo, dónde sea, delante de quién sea o sola, sientes como creces o quizá mengua, dependiendo de la melodía y lo que te produzca pero siempre te saca adelante y da igual dónde te atasques. Te saca.
martes, 29 de noviembre de 2011
No sé si será la dosis de música clásica que calma mi alma y apacigua mis penas, si será la alegría de pasar un día magnifico con amigos que creía inexistentes, si será Sevilla o quizá esa pequeña virtud o, quizá defecto, de no poder dejar de sonreír aunque se me caiga el mundo a mis pies y eso, naturalmente, hace que las cosas tengan menos importancia u olvido su importancia el tiempo suficiente como para cuando lo recuerde ya no me parezca tan traumático.
También puede ser por la cantidad de personas importantes y cercanas, también personas que no lo son tanto, que están ahí, cada segundo, velando porque esa sonrisa que he mencionado antes no se pierda, que no caigan más lágrimas que se pierden en ninguna parte y que siga adelante de la mejor forma posible.
Me gusta. Me gusta porque cada uno tiene su forma de hacerlo. Unos preguntan cada día, sin atosigar pero sin dejar de recordar que están ahí, pendientes. Otros, prefieren velar desde la distancia, sea física o no, haciéndome, o intentando, que crea que no se han enterado esperando el momento crítico por si tienen que actuar. Otros, simplemente, no preguntan, me ven regular y se encargan de que eso cambie, sin importarles el motivo exacto. Hay por supuesto, un largo etcétera y eso me gusta más.
Ahora, ya sea por ellos, por él, por la música, por mi futuro, pasado y sobretodo presente, voy a sonreír. Voy a seguir sonriendo y disfrutando de cada etapa, ya que esta no deja de ser una.
Nami!
Gracias a TODOS. De verdad.
También puede ser por la cantidad de personas importantes y cercanas, también personas que no lo son tanto, que están ahí, cada segundo, velando porque esa sonrisa que he mencionado antes no se pierda, que no caigan más lágrimas que se pierden en ninguna parte y que siga adelante de la mejor forma posible.
Me gusta. Me gusta porque cada uno tiene su forma de hacerlo. Unos preguntan cada día, sin atosigar pero sin dejar de recordar que están ahí, pendientes. Otros, prefieren velar desde la distancia, sea física o no, haciéndome, o intentando, que crea que no se han enterado esperando el momento crítico por si tienen que actuar. Otros, simplemente, no preguntan, me ven regular y se encargan de que eso cambie, sin importarles el motivo exacto. Hay por supuesto, un largo etcétera y eso me gusta más.
Ahora, ya sea por ellos, por él, por la música, por mi futuro, pasado y sobretodo presente, voy a sonreír. Voy a seguir sonriendo y disfrutando de cada etapa, ya que esta no deja de ser una.
Nami!
Gracias a TODOS. De verdad.
jueves, 10 de noviembre de 2011
Hacia arriba.
Pasó mi mala racha. Todo empieza a marchar bien. Muchas sonrisas, buenas notas, agudas, graves, numéricas, musicales... Y lo que de repente se ha convertido en un punto de apoyo muy, muy importante empieza a bajar y a bajar... Se hunde y yo no puedo hacer nada para evitarlo, no tengo la oportunidad, ni la solución.
Su sonrisa es lo que me ha sacado adelante en una simple cena y ahora está borrada. Empezaré poco a dibujarla aunque me hagan falta horas y un buen lápiz.
Es un proceso lento, eso de empezar por el boceto con sus cantidades de borrones y vuelta a empezar pero se acaba consiguiendo y queda perfecto, con su repaso con permanente para que aunque vuelva a haber imperfecciones e intentos de borrar por culpa de la lluvia y el paso del tiempo, se pueda repasarse sin más problema que una cena, una sonrisa y un buen abrazo.
Nami!
Su sonrisa es lo que me ha sacado adelante en una simple cena y ahora está borrada. Empezaré poco a dibujarla aunque me hagan falta horas y un buen lápiz.
Es un proceso lento, eso de empezar por el boceto con sus cantidades de borrones y vuelta a empezar pero se acaba consiguiendo y queda perfecto, con su repaso con permanente para que aunque vuelva a haber imperfecciones e intentos de borrar por culpa de la lluvia y el paso del tiempo, se pueda repasarse sin más problema que una cena, una sonrisa y un buen abrazo.
Nami!
viernes, 30 de septiembre de 2011
1
Siento como el tiempo pasa, como cada día tengo más cerca mi sueño, como afronto los problemas de forma diferente con el paso del tiempo... como paso de los problemas.
Me siento, necesito descansar, necesito asimilar cada minuto de mi vida y los cambios de esta. Miro a mi hermana y como crece, como creía que no lo hacía.
Cada día tengo más ganas de estar con mis abuelos, con mi familia. Quiero salir más, puedo salir más. Debo salir menos, tengo que estudiar.
Me roza la brisa fría de por la mañana. Las casas aun roncan, aún no ha salido el sol, las calles no están puestas. Las tiendas aún no han empezado a despertarse y yo, ando calle adelante camino del instituto. Voy más dormida que despierta, con los ojos achinados y mi cuerpo camina automáticamente sin prácticamente saber a donde va. Solo va.
A medida que avanzo la calle, veo a más gente despertándose y saliendo de casa para ir a trabajar. Por lo menos tienen trabajo. Al menos, tienen para comer.
Nami!
Me siento, necesito descansar, necesito asimilar cada minuto de mi vida y los cambios de esta. Miro a mi hermana y como crece, como creía que no lo hacía.
Cada día tengo más ganas de estar con mis abuelos, con mi familia. Quiero salir más, puedo salir más. Debo salir menos, tengo que estudiar.
Me roza la brisa fría de por la mañana. Las casas aun roncan, aún no ha salido el sol, las calles no están puestas. Las tiendas aún no han empezado a despertarse y yo, ando calle adelante camino del instituto. Voy más dormida que despierta, con los ojos achinados y mi cuerpo camina automáticamente sin prácticamente saber a donde va. Solo va.
A medida que avanzo la calle, veo a más gente despertándose y saliendo de casa para ir a trabajar. Por lo menos tienen trabajo. Al menos, tienen para comer.
Nami!
sábado, 4 de junio de 2011
Vida.
Y en el ámbito musical después de tanto trabajo, desesperaciones, horas, clases, sueño, esfuerzos, llantos, quejas, estrés... Tanto agonizar para sacar mi sueño adelante... Se ha creado la sinfonía, una parte más de la grande que seguiré construyendo toda mi vida. Mi vida entera. Siempre.
Después de escribir, restificar, volver a escribir, equivocarme, pasarlo a limpio porque ya no se entiende de tanta goma, mareos, dolores, risas, impotencia, fracasos, nervios. Muchos nervios... He ganado. He ganado. ¿Qué he ganado? Conocimiento. Sí, en realidad no tiene otra palabra. He aprendido a dar un paso más.
"Hazlo como tú sabes hacerlo" " Tanto esfuerzo dará su fruto" "Joder, Sara, siempre estás igual, después de tanto estudiar, ¿te vas a venir abajo en la banqueta a punto de tocar?" "Es muy bueno que se ponga nerviosa, eso significa que le importa, que cree que ha estudiado lo suficiente como para poder perder algo, aunque sea tiempo." "Llevas nueve años, ¿crees que es este el momento de tirarlo todo abajo por nervios?" "-Deséame suerte. -La suerte eres tú, Sarita" "Me desespera tu inseguridad, con lo que estudias y lo bien que lo haces" "Pero Sara! ¿Tas tonta? Te has tirado horas y horas frente al piano, encima y debajo... ¿Cómo vas a hacerlo mal?" ... Y un largo etc de palabras de ánimos y estrés por mí. Pero han servido para algo, ahora, seguir estudiando, terminar del todo este curso en septiembre y empezar uno nuevo con otra sonrisa por poder seguir adelante en lo que hoy sé, que he nacido para hacerlo. Para vivirlo.
Nami!
viernes, 29 de abril de 2011
¡Viva!
Partituras,
Células,
Modernismo,
Beethoven,
trigonometría,
Ellos,
Shakespaere,
Bajos cifrados,
La generación del 98,
My sentimental moon,
Vaguear,
Liberalismo,
Bach,
Relieves,
Turina,
Be going to,
Gregoriano,
La evolución,
Yolanda Soler,
Scouts,
Tchaikovsky,
Francés,
Tú,
Floreos,
Bye bye blackbird,
Nuevas partes de la Nana,
Nacionalismo,
Círculo de quintas,
Dormir,
Cerny,
"Guárdate de los idus",
Kant,
Funciones.....
¡VIVA LA VIDA DEL ESTUDIANTE!
¡Viva mi vida!
Nami!
Células,
Modernismo,
Beethoven,
trigonometría,
Ellos,
Shakespaere,
Bajos cifrados,
La generación del 98,
My sentimental moon,
Vaguear,
Liberalismo,
Bach,
Relieves,
Turina,
Be going to,
Gregoriano,
La evolución,
Yolanda Soler,
Scouts,
Tchaikovsky,
Francés,
Tú,
Floreos,
Bye bye blackbird,
Nuevas partes de la Nana,
Nacionalismo,
Círculo de quintas,
Dormir,
Cerny,
"Guárdate de los idus",
Kant,
Funciones.....
¡VIVA LA VIDA DEL ESTUDIANTE!
¡Viva mi vida!
Nami!
viernes, 18 de marzo de 2011
Volando sin despegar los pies de los estribos.
Tres meses después..
Tu mano agarra fuerte las mias traspasándome seguridad, felicidad y cariño. Mucho cariño.
En el espejo retrovisor, desde mi punto de vista, nuestros brazos derechos unidos al agarrarme a él. Mucho cariño.
Callados y diciendo muchas cosas. Mucho cariño.
Presumir de ti, de tu transporte y de tu cariño.
Me gusta sentir y saber que me entiendes con sólo dos palabras, o ninguna.
De la familia, y más que la familia. Tío, primo, amigo, retío, doctor...
Me gusta aprender de escucharte, entenderme al contarte y sonreír al mirarte.
Me gusta que prometamos cosas que a lo mejor hasta dentro de cuatro o cinco meses no se hacen, pero se hacen.
Podría decir(te) muchas cosas y no sabría explicar(te) nada.
Por cierto, aprendiste a combinar.
Nami!
Tu mano agarra fuerte las mias traspasándome seguridad, felicidad y cariño. Mucho cariño.
En el espejo retrovisor, desde mi punto de vista, nuestros brazos derechos unidos al agarrarme a él. Mucho cariño.
Callados y diciendo muchas cosas. Mucho cariño.
Presumir de ti, de tu transporte y de tu cariño.
Me gusta sentir y saber que me entiendes con sólo dos palabras, o ninguna.
De la familia, y más que la familia. Tío, primo, amigo, retío, doctor...
Me gusta aprender de escucharte, entenderme al contarte y sonreír al mirarte.
Me gusta que prometamos cosas que a lo mejor hasta dentro de cuatro o cinco meses no se hacen, pero se hacen.
Podría decir(te) muchas cosas y no sabría explicar(te) nada.
Por cierto, aprendiste a combinar.
Nami!
viernes, 3 de diciembre de 2010
Adelante. Aún no hay nada perdido.
Me he caído.
He pegado una buena ostia pero, lo peor es que iba con cuidado para no hacerlo.
Sabía que me tropezaría, había muchos baches, pero no esperaba el pegarme tal ostia.
Bueno, la verdad que tengo prisa, por lo que no es hora de lamentarse.
Además, ¿para qué? Si eso no va a resolver nada.
Ahora, lo único que puedo hacer, es aprender del error e ir curando las heridas a medida que ando porque no puedo llegar tarde, no puedo pararme aquí, con el tiempo justo y corto.
¿Qué debo hacer? No correr. Estudiar cada paso, analizar la situación y organizarme para llegar a tiempo sana y salva (o al menos, ni un solo rasguño más). Cerrar la boca a todas las personas que no ponen confianza en mi, que no tienen esperanzas en mi futuro.
Esto no ha hecho más que empezar.
No hay fracaso si uno se ayuda de los errores para re- orientar el camino
Nami!
domingo, 7 de noviembre de 2010
Amadeus-In
Sentirme importante, grande... Público a mis pies (menos que otras veces, pero al fin y al cabo, público)
Olvidar el miedo escénico, la vergüenza. Comenzar a cantar, tocar, bailar, sonreir como si fuese lo qunico que existiese en esa hora y media. Estoy cansada, con ganas de dormir, medio ronca y mala pero ¿qué más da? ¿Tengo un público ahí fuera esperando a que cante y ahora me voy a quejar? ¡Sí, hombre! ¿Y lo próximo que es, dejar el coro porque estoy agobiada con los estudios? ¡¿Estamos tontos o qué?!
Habré tosido unas 20 veces a lo largo del concierto pero sabía controlarlo lo máximo posible y toser donde podría hacierlo por lo que no se ha notado tanto.
Me he emocionado, me he equivocado, me he reido, he disfrutado, he aprendido... No ha sido el mejor concierto de mi vida, ni mucho menos, no ha destacado por nada en especial. Nada más especial que el resto pero a la vez lo ha sido porque... ¡Joder! Ha sido un concierto. Además, me ha visto gente que quería que estuviese ahí, otros no han podido... Pero ya habrá más. Yo por lo menos, pienso seguir mucho, mucho tiempo. En este coro, otros, y los mios propios... Toda mi vida.
Nami!
lunes, 18 de octubre de 2010
¡A por todas!
Comienza la carrera.
Los primeros examenes se están haciendo, el horno está que arde y no puedo dejar que se enfrie, debo meter las galletas y saber cuando sacarlas.
Hay que hacerlas bien y ya se me han olvidado algunas pepitas de chocolate que deberían estar. No puedo dejar que se me pasen más cosas y desde el primer segundo en el horno tiene que ser bueno. La música comienza a meter caña para que no se me olvide que sigue ahí, los números me reclaman y las letras de la receta me piden que aunque se me da bien leer, que no se me olvide que tengo que hacerlo. Los ingredientes me piden que haga el último examen para revisar y la velocidad de hacer las cosas me pide que meta caña. Nami!
miércoles, 13 de octubre de 2010
Melodías
Notas, acordes, letras, melodías... Una detrás de otra, durante horas y horas salen de mi boca. Que ahora está pendiente de estar bien colocada. Paladar alto, lengua hacia adelante, sonrisa, labios fuera, hueco... No usar la garganta. Diafragma, rodillas flexionadas, recta, partituras altas, no cojas aire con los hombros, usa el diafragma... EL DIAFRAGMA!
Y, ¿qué sale?
-Yo creo que está bajo.
-No, está bien.
-¡Qué va a estar bien! ¿No lo oyes? está entero mal
- ¿Entero? - Su sonrisa me dió a ver que me equivocaba una vez más. - Fíjate bien, Sara. Es una nota.
- ¿Una nota? No puede ser... Si todo este trozo no sale, los cromatismos, no salen, los incios... Está fatal, no damos una...
- Shhh - Dijo muy bajito- Escucha. ¿Todos los cromatismos o...?
- ¿O...?
- ¿El mi justo antes...? - Sonrió ampliamente.
- ¿El mi? - Dije sin creerlo.
- Vuelvelo a cantar. - Dijo con toda la paciencia del mundo, una vez más.
Llego al mi y me doy cuenta. Está bajo, muy bajo. Me paró y asentí. Llevaba razón, una vez más.
- Cántalo más suave y más segura de ti misma, que te falta mucha confianza, es lo que más te falta. - Volvió a sonreir.
Lo dí. Dí el mi. El puto mi de los huevos. Y ví otra vez esa sonrisa, la misma sonrisa que llevo viendo siete años y cada día más verdadera, más orgullosa más...
Miércoles, 13 de 0ctubre... Vuelvo a fallar el mi.
Nami!
Y, ¿qué sale?
-Yo creo que está bajo.
-No, está bien.
-¡Qué va a estar bien! ¿No lo oyes? está entero mal
- ¿Entero? - Su sonrisa me dió a ver que me equivocaba una vez más. - Fíjate bien, Sara. Es una nota.
- ¿Una nota? No puede ser... Si todo este trozo no sale, los cromatismos, no salen, los incios... Está fatal, no damos una...
- Shhh - Dijo muy bajito- Escucha. ¿Todos los cromatismos o...?
- ¿O...?
- ¿El mi justo antes...? - Sonrió ampliamente.
- ¿El mi? - Dije sin creerlo.
- Vuelvelo a cantar. - Dijo con toda la paciencia del mundo, una vez más.
Llego al mi y me doy cuenta. Está bajo, muy bajo. Me paró y asentí. Llevaba razón, una vez más.
- Cántalo más suave y más segura de ti misma, que te falta mucha confianza, es lo que más te falta. - Volvió a sonreir.
Lo dí. Dí el mi. El puto mi de los huevos. Y ví otra vez esa sonrisa, la misma sonrisa que llevo viendo siete años y cada día más verdadera, más orgullosa más...
Miércoles, 13 de 0ctubre... Vuelvo a fallar el mi.
Nami!
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