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domingo, 13 de noviembre de 2011

Otro año más.

Otro año más, con todo lo que ello conlleva, como es cumplir años. Ha habido cambios, evoluciones, sonrisas, lágrimas y de todo pero ella, cómo siempre, ha estado presente, apoyando, luchando y soñando. Deseando que todo pase, que la malo pase, que lo bueno se mantenga. Sabe de sobra que no puede manipular qué se detiene y qué sigue su curso por eso, prefiere aplicarse esa letra de canción que dice: "lo malo se va, lo bueno se acaba y sólo nos queda aquello que tú hagas". No la conoce, pero lo demuestra cada día, minuto, segundo... 
Como para todas las abuelas, no hay palabras malas que las definan a parte de su forma de echar en cara que no vas a verla cuando estás allí pero eso, es tan comprensible como que yo no pueda ir a verla.
Hoy la he visto, y he de decir que no podría calcular cuantos años tiene porque yo la veo igual que el año pasado, que el anterior, que el anterior y el anterior, aún así, y aunque ese sea mi trabajo, no notar como pasan los años por su cuerpo, rostro y alma, he de decir que cada día la veo mejor: más fuerte, más viva. Y aunque este texto no sea tan emotivo como el del año pasado, sólo puedo decirle que: ¡ole sus narices, sus años y su vida!
Te quiero, abuela. No puedes hacerte a la idea de cuánto porque yo no tengo tiempo para demostrártelo.


Nami!


domingo, 27 de marzo de 2011

La chica del 2000

Hace hoy once años que un bicho, una ratilla, una enana y una cabeza pelona, con ojos grises, sonrisa de un gajo de naranja, feliz nació.
Fue un día especial, yo tenía una hermanita, cosa que llevaba pidiéndole a mi madre hasta donde me alcanza la memoria y lo conseguí, un bichillo pequeño al que poder achuchar, con el que poder jugar, al que hacer rabiar pero sobretodo querer.
Y hoy, ya hace once años y parece que fue ayer cuando mi hermano se fijó en el mando redondo antes que en mi hermana, nos comimos las fresas de mi madre y nos pusimos alrededor del moisés para ver a la pequeña novedad, a la pequeña, que será la pequeña siempre.
Desde entonces ha llovido mucho, muchísimo conviviendo con ella a veces con más facilidad y otras con menos pero no ha pasado ni un día que no me saque una sonrisa con sus tonterías, cariños,sus sonrisas... con su vida.


Hace hoy once años que la enana nació, la chica del 2000, la petarda... Eva.
Y no me canso de repetir que es la cosa más bonita que ha aparecido en mi familia, aunque sea una petarda.
Te adoro, Enana.


Nami!

martes, 8 de marzo de 2011

Recuerda, Gracias y Felicidades

Hace unos días, una personilla muy especial cumplió años. Quince exactamente.
Vi desde fuera como todo el mundo le felicitaba, retocaba fotos para ella, escribía tochacos enormes dándole las gracias por el tiempo x pasado a su lado...
Yo no hice más que decirle un simple "felicidades" porque realmente no creí que fuese el momento, porque mi felicidades va mucho más allá de una foto, un recuerdo o un tochaco. Va más allá que unas simples palabras que es lo que plasmo aquí intentando que cuando lo leas, sea entre lineas.
Quiero que recuerdes, seas felicitada y veas que te agradezco absolutamente todo pero no hoy, o más bien el día cinco por ser tu cumpleaños, no. Te lo agradezco, felicito y recuerdo día a día por te agradezco, felicito y recuerdo todos los días que he pasado contigo, sean malos o buenos y sea a tu lado o a distancia. Llorando o riendo, hablando o cantando...
Nena, necesito recordarte, agradecerte y felicitarte cada segundo, minuto y hora luchando como has luchado por ser como eres y recordarte, felicitarte y agradecerte que me hayas dejado estar a tu lado para ayudarte, enseñarte, aprender, escucharte y ser escuchada, por quererte, ser querida y verte crecer, crecer juntas. Y todas esas cosas que hacen las amigas, aun así, quiero agradecerte, recordarte y felicitarte porque no sólo eres mi amiga, eres mi hermana pequeña, más que eso, no sé, eres Paula, mi Paula, de otra forma no puedo describirte.
Recuerda, Gracias y Felicidades.


jueves, 2 de diciembre de 2010

Otro más.

Hoy, es un día especial. Otro más. 
Una persona realmente importante en mi vida cumple años. Aunque realmente, lo que celebramos de este día es eso, que hace dieciséis años que ella nació.
Para quien la conoce, o al menos para mi, ella es verdaderamente especial y esos kilómetros que nos separan no me importan. No, ya no. 
Me jode el no poder sentirla cerca, el no poder celebrar a su lado este día, el no verla sonreír, etc.
Pero igualmente, puedo sentirla aunque no sea cerca, puedo celebrarlo desde aquí y he llegado a quererla tanto, que puedo dibujar su sonrisa en mi mente, dibujarla en el aire imaginariamente con un dedo y, sólo el hecho de saber que seguramente, en este momento esté siendo feliz, ya me lo hace a mi.
La necesito, de verdad. Y por eso, un año más, agradezco a su madre que la tuviese y a lo que sea que haya hecho o influido para que yo la conozca.
Sin ella, ahora mi vida sería completamente diferente y a mi, me encanta mi vida.

Solamente deseo, que seas muy feliz muchos años más y, que esos, los pase contigo.
Aunque sea a distancia.
















Te quiero, pequeña.


Nami!

jueves, 25 de noviembre de 2010

¡Menudo enano el que se hace grande!

Hoy, hace catorce años de que mi madre se quedó muy a gusto de expulsar al cerebrito de mi hermano al mundo (Obviamente, no a propulsión).
Sí, sí! Ya son catorce añazos que hace que tuve un hermano pequeño. Dejé de ser la enana para siempre.
Es curioso, como a medida que pasaban los años voy recordando más cosas, como es normal, y precisamente con él he hecho casi que casi una limpieza de los malos momentos y sólo me he quedado con los buenos. Al contrario, por ejemplo, que de otra mucha gente que te quedas con un "fifty fifty" de todo, más o menos. Pero con él no.
Mi hermano pequeño es...
Un petardo. Está claro, si no, ya no sería un hermano pequeño en condiciones.
Un cerebrito. Puedo contar las veces que le he visto estudiando con las manos y me sobran dedos... Muchos dedos. Lo peor o lo mejor, es que ha suspendido solamente una en su vida y en un trimestre. Qué envidia!
Un fantástico guarda espaldas. ¿Cuántas le deberé ya?
Un vago, un perezoso, lento, chinche... Un enano.
Un puntazo, alguien a quien regalar tu confianza... Un amigo.
Simplemente es él. Ese enano que siempre ha hablado a la perfección, que se interesaba más por el mando que por mi hermana recién nacida, que sacaba dieces en matemáticas sin abrir el libro y que puede tirarse las horas en casa tocando la guitarra, el bajo o leyéndose las enciclopedias de biología y matemáticas.



Felicidades, idiota.  
Que estos catorce sean diminutos para todos los que te quedan.
Los que nos quedan.







Nami!

viernes, 12 de noviembre de 2010

Cómo felicitar a una abuela.

Buena pregunta. Estamos acostumbrados (o yo al menos) a contentarnos con un simple felicidades. 
¿Qué le vas a decir a tu abuela? Escríbele algo bonito... 
En un papel no me viene a cuento. Muy anticuado para una abuela tan moderna y guay como la mía...
Sí, señores. Tengo una abuela que usa Internet y sigue mi blog, me da ánimos para seguir escribiendo por muy pésimas que sean las entradas y que además de preocuparse por mi en persona lo hace a través de la red. ¿Qué más se puede pedir? 
Yo os lo diré:
Se puede pedir, por ejemplo, que sea muy, muy, muy pero que muy feliz siempre.
Se puede pedir, que viva mucho, mucho, mucho pero que mucho más.
Se puede pedir, que me siga cuidando tanto, tanto, tanto pero que tanto como lo hace.
Se puede pedir, que nunca, nunca, nunca pero nunca pierda esa bonita sonrisa.
Se puede pedir, que le hagan muchos, muchos, muchos pero que muchos regalos. Materiales e inmateriales. Pero bonitos, como ella.
Se puede pedir, que se me ponga buena. Muy, muy, muy buena. Pero que muy buena. Que ahora estaba resfriada y eso, sí que no se puede pedir.

... Un momento, creo que no soy yo la que tiene que pedir hoy. Yo no cumplo años. Así, que imagino lo que pedirá ella...

-Hoy, podríais venir a casa a comer, es mi cumpleaños, no tenéis ninguno ningún plan, ¿verdad?
-Niña, ¿no te gusta? ¿No quieres comer un poquito más?
-¿Qué prisa tenéis? Quedaros un ratito, ¿no?

... Todos conocemos a nuestras abuelas. 
Bueno, unos más que otros pero ninguno del todo. Y casi nadie, se hace una ligera idea de la poco que la conoce. 
Como ella, yo también crezco, y me doy cuenta de cuan interesantes son las abuelas y cuantísimas cosas tienen para contar. 
Lo que te pueden llegar a entender con cosas tan sumamente simples como el adorar estar sola un día o dos... O enseñarte a través de su experiencia, con ejemplos, anécdotas... 
Como todas las personas mayores pero ellas... Más. ¿Por qué? Porque son las abuelas. 
Las abuelas, joder. La persona que más te mima en el mundo y no quieres que se vaya nunca, nunca, nunca pero nunca porque la necesitas. 
La persona que aunque te tires mucho tiempo sin ir a verla, porque eres una vaga y no encuentras el momento justo para ir, (o al menos yo) sabes que está ahí y no se puede marchar porque tiene que vivir mucho más, ¿Verdad abuela?
Te quiero.
Nami!

miércoles, 29 de septiembre de 2010

0:01. Cumpliste.

Ya ha pasado un minuto desde que cumpliste años, enana. Es tarde, pero no he tenido otro momento para hacerlo. Y bueno, ayer fue tu cumpleaños y no creo que hayas podido hacer nada del otro mundo ya que, sólo es miércoles pero... ¿Qué más da? Lo importante es que ya son catorce y puedo decir que te conozco desde los trece, enanisha. 
Es una pena que estemos tan lejos pero eso no cambia prácticamente nada... Sólo que no puedo achucharte para felicitarte, que eso... En cierto modo es mucho.
Realmente, sólo te escribo para desearte un grandioso año, a mi lado, conmigo. Y que tu vida se llene da tanta de felicidad como la mia al conocerte.
Nena, te quiero.
FELICIDADES.

Nami! 30 de Septiembre de 2010