sábado, 2 de julio de 2011

Crisis de palabras.

Estoy en crisis. Pero no la crisis de la que todo el mundo habla, no. Digo una crisis de verdad. Estoy en crisis de palabras.
Hace demasiado tiempo que no sé qué escribir, que no sé que decir, que no sé qué pensar.
Hace demasiado tiempo que tengo sobre qué escribir, pensar y decir pero no sé porqué será, si será por miedo, falta de ganas o falta de palabras que ni me planteo el hacerlo.
Hace demasiado tiempo que se me pasan cosas que podría escribir, incluso me apetece en el momento pero me planto delante de esto, del blog y o bien se me quitan, o bien se me olvida.

Parece que estoy muy triste, que la cosa que ni escribo, pienso, ni digo es horrible pero no, simplemente, estoy en crisis de pensamientos, palabras. Crisis, sin más.

Nami!

domingo, 12 de junio de 2011

Sus arenas.

Hace tiempo que no escribo. Hace tiempo que no tengo un rato para poder abrir el blog e improvisar. Hace tiempo que no tengo tiempo para nada.
Hoy he decidido tener un momento, aunque sea haciendo mil cosas a la vez, pero yo creo, que ya se me ha olvidado.


Voy andando o intentando andar pero me doy cuenta que algo me hunde entre versos, entre renglones, las arenas movedizas me han atrapado entre sus palabras. Llevo mucho tiempo pasando por este mismo camino, he visto muchos cambios, lo he visto crecer, menguar. Lo he visto en un día soleado, en tormenta, en lluvia... Ha pasado el suficiente tiempo como para poder verlo de miles de formas diferentes pero precisamente por eso, nunca pensé que podía atraparme. Nunca pensé que me fuese hundiendo poco a poco en cada frase, palabra o letra. 
Puedo ver en su paisaje restos de mi, sí, restos de mi. De mi día a día, de mi vida. Lo veo reflejado como unos granitos de arena más y me rio.
Me rio a carcajadas al ver como ha crecido, al ver como ha cambiado, al ver que estoy aquí, escribiendo mientras me sumerjo en sus arenas.
No tengo miedo pues sé que saldré ilesa. 
No tengo frío pese a la humedad, pues sé que su cariño me arropa.
No tengo calor, pues su risa me sopla una brisa agradable que refresca mi día a día estresante.
Tampoco me da pena que haya crecido tanto, que vea cosas mías en él, ni mucho menos, me da pena que sus arenas movedizas me atrapen, pues eso significa que está preparado para seguir el camino solo. Su camino. 

















Nami!

sábado, 4 de junio de 2011

Vida.


Y en el ámbito musical después de tanto trabajo, desesperaciones, horas, clases, sueño, esfuerzos, llantos, quejas, estrés... Tanto agonizar para sacar mi sueño adelante... Se ha creado la sinfonía, una parte más de la grande que seguiré construyendo toda mi vida. Mi vida entera. Siempre.
Después de escribir, restificar, volver a escribir, equivocarme, pasarlo a limpio porque ya no se entiende de tanta goma, mareos, dolores, risas, impotencia, fracasos, nervios. Muchos nervios... He ganado. He ganado. ¿Qué he ganado? Conocimiento. Sí, en realidad no tiene otra palabra. He aprendido a dar un paso más.
"Hazlo como tú sabes hacerlo" " Tanto esfuerzo dará su fruto" "Joder, Sara, siempre estás igual, después de tanto estudiar, ¿te vas a venir abajo en la banqueta a punto de tocar?" "Es muy bueno que se ponga nerviosa, eso significa que le importa, que cree que ha estudiado lo suficiente como para poder perder algo, aunque sea tiempo." "Llevas nueve años, ¿crees que es este el momento de tirarlo todo abajo por nervios?" "-Deséame suerte. -La suerte eres tú, Sarita" "Me desespera tu inseguridad, con lo que estudias y lo bien que lo haces" "Pero Sara! ¿Tas tonta? Te has tirado horas y horas frente al piano, encima y debajo... ¿Cómo vas a hacerlo mal?" ... Y un largo etc de palabras de ánimos y estrés por mí. Pero han servido para algo, ahora, seguir estudiando, terminar del todo este curso en septiembre y empezar uno nuevo con otra sonrisa por poder seguir adelante en lo que hoy sé, que he nacido para hacerlo. Para vivirlo.

Nami!

martes, 17 de mayo de 2011

Pensé y me equivoqué.

Entre clase y clase, te echo de menos.
Entre libro y libro, te echo de menos.
Entre risa y risa, te echo de menos.
Entre examen y examen, te echo de menos.
Entre hora y hora, te echo de menos.
Entre noches y noche, te echo de menos.
Entre día y día, te echo de menos.
...
Y entre mes y mes, estación y estación, puentes y puentes, vacaciones y vacaciones...

Pensé que me había acostumbrado a ella, a la distancia.
Pensé que no volvería a necesitar ese puto abrazo tanto como la primera vez.
Pensé que no volvería a gritarle que viniese aun sabíendo que no existe ese tipo de magía, que yo no creo en los milagros.
Pensé, llegué a pensar, que nada era tan importante allí ya, como para tener que volver a ir, siempre que tu pudieses venir, aunque sea, un poquito más cerca... Pero una vez más, pensé mal.
Pensé que no volvería a dolerme tu ausencia tanto como para escribir sobre ello.
Pensé que estar ocupada no me dejaría pensarlo.

Pensé muchas cosas y creí que eran ciertas hasta que tú me echaste de menos, hasta que dejé de mentirme.
Dejé de ocultarme entre tanto muro de piedra, por muy duras que sean, todo lo sobrepasa.
Dejé de soñar con ello simplemente, por no recordar.
Dejé de repetirme que te necesitaba...
Dejé de hacer muchas cosas para luchar contra ellas, para que el tiempo pasase más rápido y ese día llegase pronto.
Para que no se me haga tan dura la puta distancia que no me deja tranquila.

Pero dos palabras bastó para derruir todo lo construido porque una mentira se cae por su propio peso.

Nami!

martes, 3 de mayo de 2011

Lunes.
Llego tarde a clase. Voy rápido. No puedo más.
Le veo. Su mirada serena y paso tranquilo me calma.
Martes.
Llego normal y pese a que no tengo ningún problema o frustración matutina, vuelvo a verle y otra vez siento lo mismo que el día anterior, que el resto del curso.
Así pasan miércoles, jueves, viernes y otra vez lunes, martes, miércoles, jueves, viernes...
Un día, de repente y habiéndolo visto el día anterior dejé de verle pese a que lo busqué con la mirada.
No era normal que ese señor faltase a su cita diaria con la calle Juan Carlos I.
No lo vi.
Al día siguiente tampoco, ni al otro, ni al otro, ni al otro...
Semanas después volví a verle, en el periódico. Había muerto.
No conocía de nada a ese hombre de mediana edad de mirada serena y paso tranquilo más que de cruzarnos al pasar una mañana tras otra de camino al instituto. Una tras otra, tras otra y tras otra. Pero no pude evitar que se me escapasen unas largrimillas al verle ahora ahí.
No sabía nada de él. Simplemente me había acostumbrado a su presencia.

Nami!

viernes, 29 de abril de 2011

¡Viva!

Partituras,
Células,
Modernismo,
Beethoven,
trigonometría,
Ellos,
Shakespaere,
Bajos cifrados,
La generación del 98,
My sentimental moon,
Vaguear,
Liberalismo,
Bach,
Relieves,
Turina,
Be going to,
Gregoriano,
La evolución,
Yolanda Soler,
Scouts,
Tchaikovsky,
Francés,
Tú,
Floreos,
Bye bye blackbird,
Nuevas partes de la Nana,
Nacionalismo,
Círculo de quintas,
Dormir,
Cerny,
"Guárdate de los idus",
Kant,
Funciones.....

¡VIVA LA VIDA DEL ESTUDIANTE!
¡Viva mi vida!



Nami!

martes, 5 de abril de 2011

Obras sociales.

Obras sociales:
Pasar una tarde con un colectivo como APROSUBA.
¿Eso es una obra social? Obra social, que la gente lo mira como un castigo, un coñazo (hablando mal y pronto). Eso es un lujo.
El poder comer con gente así, no diferentes, porque no lo son y mucho menos "tontitos". Sino personas con una discapacidad mental que hace que aumenten sus muchas otras virtudes o que tengan más. Y mirarles y decir, a ver si el discapacitado soy yo por creerme más listo o a ellos unos "pobrecitos".
Esas horas me han hecho pensar y recapacitar. Mirar a mi alrededor, a la sociedad de la que tanto me quejo y veo que, por desgracia, cada día tengo más razones para quejarme.
Pero hoy no voy a escupir palabras, no.
Hoy voy a decir todo lo que he aprendido y lo bien que me siento al haber quitado no un prejuicio porque no llegaba a tanto sino, esa distancia que te puede causar o respeto, al "enfrentarte" a un colectivo así.
Fue el sábado, en los scout (vaya, otro colectivo con el que hay muchos prejuicios.) y llevábamos planeando esto varias semanas, pensamos que sería mucho más dificil, aburrido e incluso largo. Algo nos echaba para atrás y a la vez nos empujaba a que pasase el tiempo más rápido para ver con quién ibamos a estar desde las 12 hasta las 4 de la tarde.
Y algo nos sacó una sonrisa enorme. Ellos.
Se presentaron y consiguieron sacar lo mejor de nosotros apartir de entonces. No sabría ponerme en su papel pero me parecieron las personas más valientes del universo. Añadiendo también a mi tío David que especialmente esta entrada se la quiero dedicar a él, junto a todo mi cariño y amor.
Quizá no pueda acordarme de todos los nombres pero si de sus caras pero sobretodo de sus sonrisas. Había dos bellas personas con síndrome de Down: Juana y Martín que a todos nos causaron cierta atracción y cariño. Nos encantaron.
Diego, Pedro, Miguel, Pablo, Ani, Sole... No podría identificar qué clase de deficiencia tendrían sólo sé, que al final de la tarde la única deficiente que había en la alcazaba era yo o así me sentía.
A todos les encantaba Camela. No me podía creer que ser tan payasa me hiciese pasármelo tan sumamente bien con ellos, nunca pensé que aprenderme las canciones de Camela por tontería me fuese a servir para algo tan bonito. No sabía que me fuese a servir para nada.
Fue mágico. No puedo describir todo lo que sentí al reírme a carcajadas con ellos, a que me llenasen la cara de besos al despedirse, a sus "eres la niña más bonita y buena que he conocido nunca", "Seremos amigos ¿verdad?".
Y pensar que verlos tan mayores, adultos y nosotros no superamos los 17... Nos echó para atrás.
Fue especial. Único. Genial.

Y quiero agradecerles a ellos, a mi grupo Al-Basharnal que lo han vivido conmigo, a David y a cada persona que esto le ha podido causar aunque sea una pequeña sonrisa que haya gente tan viva, alegre, cariñosa y especial. Pero sobretodo, que yo pueda conocerlos.



Nami!

jueves, 31 de marzo de 2011

¡Qué pena!

¡Qué pena si este camino fuera de muchñisimas leguas
y siempre se repitieran
los mismos pueblos, las mismas ventas,
los mismos rebaños, las mismas recuas!

¡Qué pena si esta vida tuviera
--esta vida nuestra--
mil años de existencia!
¿Quién la haría hasta el fin llevadera?
¿Quién la soportaría toda sin protesta?

¿Quién lee diez siglos en la Historia y no la cierra
al ver las mismas cosas siempre con distinta fecha?
Los mismos hombres, las mismas guerras, 
los mismos tiranos, las mismas cadenas,
los mismos farsantes, las mismas sectas
¡y los mismos, los mismos poetas!

¡Qué pena,
que sea así todo siempre, siempre de la misma manera!

León Felipe.

Se vende cultura por dos euros. Aunque debería ser gratuita, me da lástima que nadie quiera guardarla.


Nami!

domingo, 27 de marzo de 2011

La chica del 2000

Hace hoy once años que un bicho, una ratilla, una enana y una cabeza pelona, con ojos grises, sonrisa de un gajo de naranja, feliz nació.
Fue un día especial, yo tenía una hermanita, cosa que llevaba pidiéndole a mi madre hasta donde me alcanza la memoria y lo conseguí, un bichillo pequeño al que poder achuchar, con el que poder jugar, al que hacer rabiar pero sobretodo querer.
Y hoy, ya hace once años y parece que fue ayer cuando mi hermano se fijó en el mando redondo antes que en mi hermana, nos comimos las fresas de mi madre y nos pusimos alrededor del moisés para ver a la pequeña novedad, a la pequeña, que será la pequeña siempre.
Desde entonces ha llovido mucho, muchísimo conviviendo con ella a veces con más facilidad y otras con menos pero no ha pasado ni un día que no me saque una sonrisa con sus tonterías, cariños,sus sonrisas... con su vida.


Hace hoy once años que la enana nació, la chica del 2000, la petarda... Eva.
Y no me canso de repetir que es la cosa más bonita que ha aparecido en mi familia, aunque sea una petarda.
Te adoro, Enana.


Nami!

martes, 22 de marzo de 2011

Una lucha constante.

Días raros, bipolares, alterados, extraños... Una pequeña cosa me hace feliz, un montón de problemas me embajonan.. Y vuelve a la carga las sonrisas. Una lucha constante para estar bien.
Que, ¿qué me pasa? Todo y nada.
Dispuesta a que mañana las cosas sean diferentes.



Nami!

lunes, 21 de marzo de 2011

Desaparecer.

Desaparecer. Irme lejos, muy lejos. Donde nada ni nadie pueda molestarme ni a mi, ni a mis pensamientos. Pasar de todo(s), gilipollas/ces. Con ganas de ir(me) a tomar por culo, a un sitio habitado por nadie, en una casa donde no hay nada y con una cabeza vacía, libre.
Es curioso, como un día puede empezar mal, tornarse a regular, cambiar a ser estupendo y joder(se) en el último rato antes de (no)dormir.
No soy supesticiosa, pero es curioso, como cada vez me fío más de lo que me avisa el dolor de la cicatriz.
Un asco a todo.

Nami!

viernes, 18 de marzo de 2011

Volando sin despegar los pies de los estribos.

Tres meses después..
Tu mano agarra fuerte las mias traspasándome seguridad, felicidad y cariño. Mucho cariño.
En el espejo retrovisor, desde mi punto de vista, nuestros brazos derechos unidos al agarrarme a él. Mucho cariño.
Callados y diciendo muchas cosas. Mucho cariño.
Presumir de ti, de tu transporte y de tu cariño.

Me gusta sentir y saber que me entiendes con sólo dos palabras, o ninguna.
De la familia, y más que la familia. Tío, primo, amigo, retío, doctor...
Me gusta aprender de escucharte, entenderme al contarte y sonreír al mirarte.
Me gusta que prometamos cosas que a lo mejor hasta dentro de cuatro o cinco meses no se hacen, pero se hacen.
Podría decir(te) muchas cosas y no sabría explicar(te) nada.



Por cierto, aprendiste a combinar.


Nami!

martes, 8 de marzo de 2011

Recuerda, Gracias y Felicidades

Hace unos días, una personilla muy especial cumplió años. Quince exactamente.
Vi desde fuera como todo el mundo le felicitaba, retocaba fotos para ella, escribía tochacos enormes dándole las gracias por el tiempo x pasado a su lado...
Yo no hice más que decirle un simple "felicidades" porque realmente no creí que fuese el momento, porque mi felicidades va mucho más allá de una foto, un recuerdo o un tochaco. Va más allá que unas simples palabras que es lo que plasmo aquí intentando que cuando lo leas, sea entre lineas.
Quiero que recuerdes, seas felicitada y veas que te agradezco absolutamente todo pero no hoy, o más bien el día cinco por ser tu cumpleaños, no. Te lo agradezco, felicito y recuerdo día a día por te agradezco, felicito y recuerdo todos los días que he pasado contigo, sean malos o buenos y sea a tu lado o a distancia. Llorando o riendo, hablando o cantando...
Nena, necesito recordarte, agradecerte y felicitarte cada segundo, minuto y hora luchando como has luchado por ser como eres y recordarte, felicitarte y agradecerte que me hayas dejado estar a tu lado para ayudarte, enseñarte, aprender, escucharte y ser escuchada, por quererte, ser querida y verte crecer, crecer juntas. Y todas esas cosas que hacen las amigas, aun así, quiero agradecerte, recordarte y felicitarte porque no sólo eres mi amiga, eres mi hermana pequeña, más que eso, no sé, eres Paula, mi Paula, de otra forma no puedo describirte.
Recuerda, Gracias y Felicidades.